viernes, 11 de marzo de 2011

El aire vive

Claras estrellas verdes sobrenadan en el agua oscura
las hojas que con largo tallo flexible
se arraigan al fondo limoso.

En esta oscuridad acuática
se miran persiguiéndose los ojos cabrilleantes de la luz.

Desde el arqueado puente de madera
puedo ver, puedo ver lo que sin nombre
desde el principio está conmigo.

Alrededor revolotea gritando el benteveo,
la joven madre empuja el cochecito,
mi amada piensa en su dulce carga,
las sendas van hacia la pérgola. Arriba
bosqueja el ibirapitá su impresionista espuma amarilla
y entre el abrazo de las ramas trama la fronda
su libro verde indescifrable.
El viento ensaya un solo de tuba
en un alma vacía de botella.
El aire vive, aquí está todo,
se resumen los años en un soplo de río y lejanía,
todo el cielo en un vago estanque de aguas oscuras.

Todo el secreto del verano,
todo el secreto claro de la vida.

5 comentarios:

Nueva Genesis dijo...

..."El viento ensaya un solo de tuba
en un alma vacía de botella.
..."
Exquisito Poema...Gracias por compartirlo y envolvernos en magia......!!!

soylauraO dijo...

Me fascina el paisaje,y ese amor a la mujer, aunque expresa cierta lejanía en ese momento retratado en que este hombre siente y es el aire.
Me gustó "puedo ver, puedo ver lo que sin nombre / desde el principio está conmigo.", pero no lo pude descifrar; tómese este atrevimiento como parte de mi ignorancia intelectual.

Alejandro Bekes dijo...

Los seres sin nombre que nos acompañan desde el principio son los seres de la infancia, esa edad sin lenguaje, de donde surge siempre la poesía, lo sagrado... Ahora llueve sobre Concordia. La lluvia es la memoria de la tierra.

soylauraO dijo...

La memoria genética y los recuerdos que de tan puros se funden con el alma propia... Mmm, la levadura del amor.
Bien por la mirada nueva que ha aportado. Gracias.

Anónimo dijo...

Bellísima y exquisita poesía.
Siempre pregunto eso, cuántos nos pueblan? qué tan extraños? qué tan atrás? cuánto antes? acaso inmemorial...esa inclinación, ese un gusto?; los que ya fueron en nosotros, ruines y excelsos?. "La edad sin lenguaje", para aprender la emoción sin nombrarla;la verguenza que es la primera emoción que recuerdo.