martes, 9 de marzo de 2010

Victor Hugo

Demain, dès l’aube...

Demain, dès l'aube, à l'heure où blanchit la campagne,
Je partirai. Vois-tu, je sais que tu m'attends.
J'irai par la forêt, j'irai par la montagne.
Je ne puis demeurer loin de toi plus longtemps.

Je marcherai les yeux fixés sur mes pensées,
Sans rien voir au dehors, sans entendre aucun bruit,
Seul, inconnu, le dos courbé, les mains croisées,
Triste, et le jour pour moi será comme la nuit.

Je ne regarderai ni l'or du soir qui tombe,
Ni les voiles au loin descendant vers Harfleur,
Et quand j'arriverai, je mettrai sur ta tombe
Un bouquet de houx vert et de bruyère en fleur.

3 septembre 1847 (Les Contemplations)



Mañana, al alba

Mañana, al alba, al tiempo que en los campos aclara,
partiré. Ya lo ves, yo sé que tú me esperas.
Caminaré los bosques, las montañas severas.
Ya no resisto el tiempo que de ti me separa.

Andaré, pensativo, puesta en ti la mirada,
sin oír lo que llama, sin ver lo que fulgura,
solo, oscuro, encorvado, con las manos cruzadas,
triste, y para mí el día será la noche oscura.

No miraré ni el oro que la tarde derrumba
ni las velas que al puerto van con lejano amor.
Y cuando haya llegado pondré sobre tu tumba
ramos verdes de acebo y de brezos en flor.



Mañana, al alba (Versión en versos blancos)

Mañana, al alba, blancos los campos en la aurora,
partiré. Ya lo ves, yo sé que tú me aguardas.
Iré por entre el bosque, iré por la montaña.
Ya no puedo quedarme lejos de ti más tiempo.

Caminaré, los ojos sólo en mis pensamientos,
sin ver por fuera nada, sin oír ningún ruido,
solo, oscuro, encorvado, con las manos cruzadas,
triste, y para mí el día será como la noche.

No miraré ni el oro de la tarde que cae
ni las velas lejanas acercándose a Harfleur.
Y cuando haya llegado pondré sobre tu tumba
gajos de acebo verdes y del brezal en flor.

8 comentarios:

Pablo Anadón dijo...

Alejandro: termino de leer tus dos versiones del poema de Victor Hugo con un nudo en la garganta. Son magníficas ambas versiones, y el poema conmovedor, aun más conmovedor por la templanza (¿aparente?) con que se acepta el sufrimiento de la pérdida. ¿Está dedicado a su hija? Me hizo acordar a los poemas de Machado luego de la muerte de Leonor ("...voy caminando solo, / triste, cansado, pensativo y viejo"). También por la mención de los nombres de las plantas ("Perdón, Madonna del Pilar, si llego / al par que nuestro amado florentino, / con una mata de serrano espliego, / con una rosa de silvestre espino"). La inclusión de Harfleur, de rima imposible en castellano, me hace inclinarme un poco, un poco, por la versión en versos blancos: el toponímico acentúa el carácter vívido, concreto, de la situación. No es un lugar entre otros, es donde está su tumba. ¡Qué dolorosa maravilla este poema, hermano! Ya el nudo se disuelve en gotas de agradecimiento, no sé si al poeta, a la poesía o a qué. Por lo pronto, gracias a vos por las magistrales traducciones, que disipan tanta discusión en vano sobre los modos de la traducción poética. Tus versiones se leen como si el poema hubiera sido escrito originariamente en castellano, y esa, me parece, es la piedra de toque de una traducción lograda. Si no viviéramos a mil kilómetros de distancia, me llegaría hasta tu casa, aunque ya van a ser las dos de la mañana, con una botella de vino. Un abrazo, Pablo.

Javier dijo...

Absolutamente de acuerdo con el elogio de Pablo, tan justo como difícil de mejorar. Ambos a dos estupendos sonetos y admirables variaciones al poema de Víctor Hugo. Este prosaico descreído apoya entusiasta vuestra lucha. Un fuerte abrazo a los dos.

Alejandro Bekes dijo...

Muchísimas gracias, Pablo y Javier. Sí, este poema es de la serie que V. H. dedicó a su hija Léopoldine, muerta a los 20 años. Es verdad lo de Harfleur. La rima en castellano es imposible, pero la opción es meter el topónimo en el interior de un verso. Hay una tercera versión, pues, esperando turno. La verdad es que al poner las dos versiones pensé en mostrar que inevitablemente algo se pierde, ¿no?

No había visto las semejanzas de los poemas de Machado. Tal vez sea una reminiscencia.

Pablo Anadón dijo...

¡Qué alegría reencontrarte, querido Javier, y justamente en este espacio del amigo Bekes, que fue quien propició que nos conociéramos! Un gran abrazo transoceánico.
Alejandro, esta mañana, mientras daba clases, no sé por qué de pronto volvió a mi memoria lo que te había dicho sobre "la rima imposible" de Harfleur, y me di cuenta de que era una tontería: no es imposible, claro, en general, aunque tal vez lo sea en el contexto particular del poema (a mí, al menos, no se me ocurre). La otra opción, como señalás, sería mencionar el nombre en el interior del verso. Espero, pues, esa tercera versión, aunque veo difícil la posibilidad de superar a estas dos.
Un abrazo, Pablo.

Juan Carlos Sánchez Sottosanto dijo...

Como siempre, Alexandrós, tu blog es un oasis sea que optes por la producción propia, la causerie o el ensayo; y por supuesto, cuando aparecen estas joyitas de la traducción poética. Nada tengo que agregar a lo ya dicho por P. A., salvo agregar tu buen gusto y sensibilidad a la hora de elegir un texto de Victor Hugo, cuya poética es tan ciclópea como despareja, monumento que va desde el poema bastardo hasta la exquisita sublimidad del que aquí presentás. Un abrazo.
JC

RaE dijo...

Esta muy hermoso este poema, me ha hecho llorar; muchas gracias por estas traducciones tan estupendas

Anónimo dijo...

Acaso soy al único que no le gusta tus versiones? Ya me preocupa eso... debo estar mal yo seguramente pero, la verdad, es que encuentro pésima la traducción... Perdón.

Anónimo dijo...

soy estudiante de magisterio es mi primer año, en realidad puede decirse que no tengo base para calificar tu trabajo... pero desde mi mas absoluta ignorancia solo puede decir que es algo tan bonito y profundo que la letra de tu trabajo es capaz de superar esa barrera y hacer aflorar un abanico de sentimientos.
gracias